Ircon se administra estrictamente por vía oral en sus diversas formas farmacéuticas, como tabletas, cápsulas o suspensión líquida. La dosis requerida y su frecuencia son determinadas por el propósito del uso: ya sea como suplemento nutricional rutinario o para el tratamiento activo de la deficiencia de hierro. Para la suplementación general, la administración es usualmente una vez al día, involucrando típicamente una dosis de hierro elemental que oscila entre 8 mg y 18 mg.
En el tratamiento de una deficiencia de hierro ya establecida, frecuentemente se necesita una dosis más elevada, generalmente de 50 mg a 100 mg de hierro elemental por toma. Esta necesidad a menudo exige la administración en dosis divididas a lo largo del día. Para optimizar su absorción, las indicaciones oficiales generalmente recomiendan a los pacientes tomar el medicamento con el estómago vacío (por ejemplo, una hora antes o dos horas después de comer). No obstante, se permite tomarlo con alimentos si fuera necesario para disminuir las molestias estomacales comunes.
Un requisito de procedimiento fundamental es evitar tomarlo al mismo tiempo que sustancias que pueden inhibir su absorción, entre las que se incluyen antiácidos, productos lácteos, té o café. Se debe mantener una separación de la toma de Ircon de al menos dos horas con estas sustancias. Además, las suspensiones líquidas deben agitarse bien antes de usar, y las tabletas de liberación modificada se deben tragar enteras sin triturarlas ni masticarlas.
Para el tratamiento de la deficiencia, el curso terapéutico se define oficialmente no solo por la normalización de los niveles sanguíneos, sino también por un período de continuación del tratamiento —a menudo extendiendo el régimen por tres a seis meses— con el fin de asegurar el reabastecimiento completo de las reservas de hierro del organismo. En el caso de los pacientes pediátricos, la dosificación se calcula típicamente basándose en el peso corporal, lo que refleja un ajuste específico para esta población.